¿ Preguntas ?

QUESTION

Alguna vez os han dicho: “no preguntes tanto que parece que no te enteras…” o “bufff…. todo el día preguntando.. ya está bien”.

Parece que preguntar te coloca con una etiqueta o varias en el lado de los pesados, los que no se enteran o los que les gusta perder el tiempo.

Hace algunos años, y bajo un sistema educativo diferente al actual, nos enseñaban a callar a no preguntar demasiado y a bajar la cabeza si la pregunta se consideraba inoportuna. Por ello, muchos crecimos con el temor a preguntar.

Una pregunta, la mayoría de veces, nos invita a cuestionarnos algo, por eso dicen que hay preguntas incómodas. Y son incómodas en la medida que la pregunta me mueve algo o simplemente me permite parar para reflexionar su respuesta.

Sócrates a través de la Mayéutica ya invitaba al interlocutor a cuestionarse y plantearse respuestas a preguntas derivadas de una determinada situación o problema, para que llegue a una toma de consciencia. Ésta fue la base de mis estudios que cursé en el Máster de Coaching y Liderazgo en la Universidad de Barcelona, dirigido por entonces por el Dr. Manuel Villegas. Como Coaches, lo que hacemos precisamente es preguntar, pero ojo, no para saber más o “cotillear”. La intención de las preguntas es que la persona puede plantearse sin prejuicio alguno la realidad y dar paso a nuevas perspectivas y planteamientos derivados del anterior planteamiento.

Por ello es tan importante que preguntemos sin prejuicio, sin dar por hecho la respuesta y/o sin miedo alguno. Algunos de mis clientes manifiestan: “me sabe mal preguntarle” o “es que me duele preguntárselo”. Yo siempre digo lo mismo: ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Cómo le vas a preguntar? No hay preguntas malas o buenas hay preguntas que invitan a la reflexión, otras que nada más aportan datos y/o casuística, y otras que son contestadas impulsivamente por como son recibidas.

Preguntar consciente de lo que quiero saber no sólo me permite crecer a mi, sino que genero en el interlocutor un vínculo y un clima de aprendizaje y crecimiento, ahora sí, preguntemos aquello que deseamos saber teniendo en cuenta que el otro me puede dar cualquier tipo de contestación esperada o inesperada. Por ello, antes es imprescindible preguntarse: ¿Qué quiero saber? ¿Para qué lo quiero saber?

En los procesos de coaching utilizamos las preguntas para centrar, para tomar consciencia y para llevar al cliente a nuevas propuestas que den lugar a nuevas perspectivas y diferentes alternativas.

Y tu.. ¿Preguntas?