Profesor Lazhar – El duelo


Este mes os proponemos películas que tienen como nexo común una educación, una enseñanza alternativa, con unos métodos educativos poco convencionales.
Y esta semana os hablaré de una película conmovedora y emotiva el Profesor Lazhar, cuya historia parte de un terrible suceso que une los destinos de una clase de alumnos de doce años y un veterano maestro de escuela de origen argelino. El film nos muestra el doloroso proceso del duelo, la dificultad para comprender la muerte y los sentimientos y emociones que los acompañan.

En ocasiones consciente o inconscientemente invalidamos los sentimientos de los más pequeños, por miedo a qué responder, por desconocimiento, por no poseer la respuesta adecuada, por ignorar la importancia que tienen las dudas y las emociones de éstos, o por no saber tratarlos como personas que, aunque todavía no adultas, tienen capacidad de razonar y de sentir.
Viendo la película me preguntaba sí frente a un sentimiento de tristeza o de rabia, independientemente del suceso, problema o situación, tuviera que reprimirlo, no sentirlo, porque no corresponde en ese momento, por no ser importante para el otro o porque no se permite sentir, Cómo lo digeriría? Cómo lo afrontaría? Esto es lo que vi reflejado en esta historia, por un lado aparece la incomprensión, la evitación frente a la sensibilidad y la comprensión.
En la película aparecen dos formas de educar o enseñar, una con carencia emocional, dónde el tiempo tiene la capacidad o el poder de sanar, quintado, por tanto, importancia a los sucesos y dando paso a la incomprensión, al vacío por la no explicación y el desconcierto. Y otra , dónde es fundamental dejar expresar las emociones, sin juicios, sin respuestas correctas o adecuadas y sin recurrir a la comparación (recurso al que habitualmente acudimos) ni al silencio, que es el camino que utiliza el protagonista.
El profesor Lazhar nos muestra el encuentro entre dos mundos aparentemente diferentes pero con muchas similitudes, en cuanto al dolor, la desorientación, la frustración, la soledad y la necesidad de afecto.
Él, Bachir Lazhar conocedor del doloroso proceso del duelo nos enseña a través de los alumnos que no todos utilizamos las mismas herramientas, no exteriorizamos las mismas emociones, ni aplicamos el mismo sentido o significado a lo que nos ocurre. Pero lo que sí es necesario, o hemos de conseguir, como proceso para sanar el dolor es la comunicación, la importancia de la palabra y la libertad para expresar las emociones.
“El silencio sólo nos lleva a más silencio, callar lo que internamente quiere hablar, expresarse por derecho, sólo nos conduce a un vacío que pesa.”