¿Qué cambiarías de tu cuerpo?

 

En el vídeo que comparto a continuación se realiza esta pregunta a adultos y niños, y la diferencia de respuestas entre ambos es sorprendente.

Mientras que en el caso de los niños se vislumbra una aceptación incondicional de lo que son, y por lo tanto, de sus cuerpos, en el caso de los adultos, detectamos descontento con algunos aspectos de su apariencia, se narran experiencias en las que otra personas les indicaron la presencia de estos “defectos” y podemos observar como estas etiquetas han acabado siendo interiorizadas.

Parece ser que llega un momento en nuestra vida que aceptamos estas etiquetas sobre nuestro cuerpo y sobre nosotros mismos, y estas ideas acaban conformando nuestra autoimagen.

 

La autoimagen.

La autoimagen es la imagen o representación mental que se obtiene de uno mismo, que recoge entre otros aspectos los elementos propios que se han aprendido acerca de sí mismo, ya sea por experiencias personales o por la internalización de los juicios de los demás.

La autoimagen es esa fotografía interna que está presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”.

La imagen que tenemos de nosotros mismos tiene mucha influencia en el desarrollo de la autoestima.

La autoimagen no es algo estable. La mejor manera de cambiar la imagen de una misma es amar y aceptar el cuerpo y dejar de compararse con los demás.

 

Todos somos seres bellos.

En una sociedad como la nuestra en que los cánones de belleza son tan limitados parece que gran parte de la población no acepta autodenominarse bella, en cambio, sí aceptamos rápidamente las etiquetas negativas sobre nuestro cuerpo e imagen.

Shea Glover, una estudiante de 18 años de Chicago, ha realizado un estudio para averiguar cómo se sienten las personas al decirles que son hermosas. Colocaba a la gente delante de la cámara y les decía: “Estoy fotografiando cosas que considero bellas.”

Las respuestas son emocionantes: incredulidad, alegría, vergüenza, son algunas de las reacciones ante un mensaje que parece que no estamos muy acostumbrados a recibir.

En general, las protagonistas del vídeo sonríen y parecen alegres al recibir esta caricia, ser llamadas bellas y bellos. Por lo tanto, ¿Por qué no intentar este ejercicio con nosotros mismos y nuestros seres queridos?, ya que finalmente todos somos seres bellos.