¿Qué es la mentalización?

La mentalización es la capacidad que nos permite interpretar el comportamiento de los demás y también el nuestro en función de estados mentales, es decir, de pensamientos, creencias, deseos, motivaciones, sentimientos y otros contenidos de la mente. La mentalización es imaginativa en la medida en que tenemos que imaginar qué ha de estar pensando o sintiendo la otra persona; un indicador importante de la alta calidad de la mentalización es la consciencia de que nosotros no podemos conocer absolutamente lo que está en la mente del otro, dada su esencial opacidad.

La capacidad de mentalización nos permite conocer la naturaleza de los estados mentales para comprender que éstos son representaciones subjetivas del mundo. Además, nos permite generar un modelo explicativo con el cual podemos predecir y explicar a través de inferencias el comportamiento de los demás. El hecho de poder interpretar en términos de estados mentales el comportamiento nos permite no vivir con tanto malestar una actuación que nos incómoda.

El desarrollo de una adecuada capacidad de mentalización está relacionado con el apego vivido con las figuras significativas en la infancia. Si la niña o el niño han tenido un apego seguro, esto influirá positivamente en el desarrollo de la capacidad de mentalización, que a su vez será clave a la hora de desarrollar empatía.

La mentalización es una capacidad que se puede desarrollar en el proceso psicoterapéutico para promover la adquisición esta toma de conciencia de los estados mentales presentes en uno mismo o en otras personas.