Que estés enfadado con alguien no significa que dejes de quererlo

La mayoría de nosotros, por no decir todos, no hemos recibido una buena (y ni siquiera mala) educación emocional por lo cual delante de un conflicto a veces optamos por dejar de hablar y retirar el afecto al otro. En terapia enseñamos a tomarse el derecho a enfadarse y desligarlo de la actitud de castigo hacia el otro. Podemos discutir cogidos de la mano, confrontarnos y no dejar de estar abrazados. Tener un conflicto y seguir cuidándonos el uno al otro. Queremos traspasar con esos hechos un concepto fundamental para el bienestar de cada uno: “no estoy de acuerdo contigo pero te respeto y sigo queriéndote. Tengo que aceptar que somos diferentes y no pensamos lo mismo pero esto es también lo que me enamoró de ti”.

Las diferencias bien tratadas son razón de riqueza y crecimiento en las relaciones.

Laura Contino

Directora del Centro