Romper Estereotipos- “Billy Elliot”

Billy Elliot es un niño de 11 años que vive en la ciudad de Durham (Inglaterra), que tiene como rutina diaria el cuidado de su abuela y visitar la tumba de su madre con la que tenía una relación especial.

En esta ciudad minera existe una tradición, que los niños hagan clases de boxeo, por lo que el padre de Billy lo apunta. El destino o la casualidad hacen que yendo a ese gimnasio descubra su pasión, el ballet.

Lo que destacaría de la película es la ruptura de moldes, de estereotipos. En ésta marcan mucho la división de conductas, comportamientos y actitudes si se es hombre o mujer.
Se observa ya desde el inicio del desarrollo, desde que empezamos a crecer, la herencia cultural, social y educacional de lo que se debe o no se debe hacer, o lo que es correcto o incorrecto, dependiendo del género que se tenga. De ésta manera y a modo de ejemplo, lo veríamos en el juego, en actividades lúdicas,…, las niñas se han de divertir con muñecas, con casitas,…, y se les permite expresar más las emociones, como en la película observamos al tomar clases de ballet, que intrínsecamente nos muestra la importancia de la feminidad, del ser mujer, en el cuidado, la delicadeza, la sutileza,… En cambio a los niños les hacen creer en el concepto de lucha, de fuerza, de competitividad, de poder, y la no expresión de emoción porque es una debilidad y como hombre no se permite, como se puede ver en el film con el boxeo y en las actitudes de los familiares del protagonista.

Billy rompe las etiquetas, los estereotipos, lo que debería hacer, lo correcto, lo que le toca por ser un chico. Pero resaltaría el Cómo lo consigue, su constancia y perseverancia por perseguir lo que le nace innato, su instinto, sus deseos por bailar, por potenciar esa creatividad que posee.
A pesar de las numerosas dificultades, críticas, comentarios, que se encuentra y los sentimientos de haber defraudado a los que quiere, consigue afrontarlo y enfrentarlo acogiéndose a la parte más importante que se puede tener… La creencia en uno mismo: el sentirse válido, el respeto hacia uno mismo y la estima al propio “ser”.