Salud intestinal

Hablar de salud intestinal es hablar de SALUD, con mayúsculas. En la Medicina Tradicional China, ya desde sus albores, lo tenían muy claro: una buena salud se cimenta y edifica a partir de un sistema digestivo sano y que realice todas sus funciones correctamente. La asimilación de nutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar depende de ello,así como la correcta eliminación de todos los metabolitos de desecho que garantizará un organismo libre de toxinas.

El intestino posee millones de bacterias en su flora intestinal que nos permiten, por un lado y como ya hemos apuntado, la asimilación de los principios activos extraídos a partir de la alimentación y por otro la correcta función de eliminación de nuestro sistema digestivo. La flora intestinal puede verse dañada por múltiples factores, como exceso de antibióticos o una alimentación incorrecta, entre otros. Por ello es imprescindible tomar cada cierto tiempo los llamados probióticos, bacterias beneficiosas que restaurarán nuestra flora intestinal y favorecerán, por tanto, la función de nuestro sistema inmunológico. Ante infecciones de repetición ( como cistitis o candidiasis, entre otras ), siempre hay que fortalecer nuestro sistema inmunológico a partir de la regeneración de la flora intestinal.

La ingesta diaria de fibra es otro de los factores que ayudarán y beneficiarán nuestros intestinos. Evitar de esta forma el estreñimiento (o en muchos casos que se haga crónico) asegura unos intestinos sanos y con una óptima función. En este caso es imprescindible, como siempre, partir de la alimentación como fuente principal de salud. El aporte diario de fibra lo tendremos asegurado con fruta, verdura y a ser posible cereales integrales.

Indirectamente y puesto que los intestinos, como hemos apuntado, se relacionan estrechamente con nuestro sistema inmunológico, al cuidar nuestra salud intestinal favorecemos la mejora de otras patologías como alergias (de todo tipo, no sólo alimentarias), problemas dermatológicos, infecciones de repetición y en general mayor resistencia a contraer enfermedades.

En definitiva, es sencillo. Prestar más atención a nuestros intestinos es una inversión, a corto y largo plazo, en nuestro de salud general.