Si de verdad quieres…

¿Cómo influye el paso del tiempo en las relaciones de pareja?¿ Qué ocurre con la pasión? Cómo podemos mantener la llama del amor encendida?¿Cómo podemos lidiar con la rutina y la monotonía?…..

Hoy os recomiendo Si de verdad quieres… una película que trata de responder estas preguntas sobre la vida en pareja.

El argumento gira en torno a un matrimonio que lleva más de treinta años compartiendo sus vidas, desde fuera parece que viven en armonía y con una estabilidad perfecta pero internamente su relación se ha convertido en monotonía, aburrimiento y desinterés. La trama comienza cuando uno de los miembros de la pareja decide cambiar la situación y pedir ayuda acudiendo a un especialista de Pareja.

Aunque no es una película trascendental, me llamó la atención no tanto el lenguaje verbal de ésta sino el lenguaje no verbal de los protagonistas, lo que no se dice, como expresan con su cuerpo los miedos, las incertidumbres, las disconformidades, las miradas que tienen, en ocasiones tímidas, otras invasivas, desafiantes y sobretodo los silencios, …. A veces no nos paramos a pensar que la mayor comunicación la trasmitimos a través del comportamiento no verbal, nos olvidamos de escucharnos internamente y escuchar, observar al otro. Creo que para que haya cambios en aspectos de nuestra vida que no nos son agradables hemos de darnos cuenta qué lo mantiene, y para ello es primordial escuchar la información, las señales que nos marca nuestro cuerpo.

En Dendros trabajamos estos temas en terapia individual, en terapia de pareja y a través de cursos vivenciales como Uno + Uno = Tres, desmitificando expresiones coloquiales como “Es mi media naranja, me falta mi mitad, es el hombre de mi vida”. Proponemos cambiar el concepto de búsqueda o complementación; no buscar mitades o rellenar mi parte vacía, mis carencias; para reconvertirlo en el encuentro de personas enteras y completas, dándose siempre una suma ya sea dentro o fuera de la relación y no una sustracción.

Otro curso vivencial que impartimos en el Centro y también influye en cómo nos relacionamos con el otro o con los demás es “la Autoestima y la Asertividad”. Es imposible querer, amar, respetar, valorar,…, al otro si no empiezas a quererte, a amarte, a respetarte y a valorarte a ti mismo/a, por el simple hecho de Ser. Cuando trabajamos nuestra autoestima hay un movimiento, hay un cambio en cómo nos mostramos con los demás, cuando nuestra autoestima es sana nuestras relaciones se darán de una forma asertiva, adquiriremos habilidades sociales acordes con lo que pensamos, sentimos, queremos, dónde el ganar y el perder no tienen cabida y sí el trato de igual a igual.

Mireya Larin
Psicóloga