Smartphone y Karma: como utilizar tu teléfono como lo haría un monje budista

 

budista se rie

 

Hoy en día la tecnología movíl está tan integrada en nuestra experiencia vital que toca reflexionar sobre las maneras para relacionarse con ella sin salir perjudicados emocionalmente.

En este proceso nos viene en auxilio el monje budista Sakyong Mipham Rinpoche, quien nos ofrece una óptima llave de lectura para entender si estamos utilizando bien nuestro teléfono o al contrario estamos siendo utilizados por él.

Para empezar, el monje nos propone un método muy sencillo que consiste en hacerse un par de preguntas después de haber utilizado el smartphone.

Te sientes revitalizado, satisfecho, informado y agradecido luego de la interacción? O al contrario te notas atontado, desconectado, emocionalmente indiferente, cansado, desmotivado y solo?

En otras palabras, nos invita a tomar consciencia sobre nuestras reacciones emocionales luego de haber utilizado la herramienta.

A estas preguntas añado algunas mías: puedes llevar a cabo una conversación entera con otra persona sin de mientras mirar el móvil? Te sucede que cancelas actividades de ocio a solas o atado al movilcon otras personas a causa del tiempo que has pasado interactuando con tu smartphone? Te ves capaz de vivir unas vacaciones sin WIFI?

Siguiendo con las palabras de Sakyong Mipham Rinpoche, el monje remarca que establecer prioridades y ser consciente de las consecuencias de nuestras acciones sigue siendo esencial a la hora de relacionarse con las tecnologías.

El “ciclo kármico” no se neutraliza por el hecho de que nuestras interacciones suceden en un medio virtual. Por esto, a la hora de actuar con el smartphone, es importante tener presente estas 5 etapas: cultivar la intención, tomar la decisión de llevar a cabo la acción, prepararse para la acción, actuar y aceptar las consecuencias.

Parece mucho trabajo para hacer cada vez que vas a coger el teléfono en la mano!?

En realidad, el entero proceso se puede llevar a cabo en cuestión de segundos, pero es importante no saltarse etapas al principio. Después, con el hábito, lo haremos de manera semi automática.

Cada mensaje enviado es una acción en plena regla, cada media hora pasada delante del móvil es tiempo real de vida, tenerlo presente nos ayudará a tomar decisiones y convivir con las consecuencias.