¿Conoces tu vagina?

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Aunque aquí parezca que el cuello del útero es un agujero enorme, en realidad es microscópico. Es imposible que nada lo atraviese (excepto los espermatozoides). Estas braguitas son obra de la artista Eleanor Beth Haswell.

Hace poco he empezado a trabajar en una tienda erótica como asesora sexológica. Me encargo de atender a los clientes que tienen dudas concretas o que necesitan un asesoramiento algo más terapéutico. Sobretodo, de momento, me he encontrado con mujeres que van a comprar bolas chinas y con hombres que van a comprar “algo para que el sexo dure más”.

Pero lo que más me he encontrado, tal y como sucede en consulta, es con mujeres que, independientemente de su edad, procedencia o estatus social, no conocen su vagina.

¿Se puede perder algo en la vagina?

Mira, yo quería estas bolas chinas, pero es que me da miedo que se metan dentro de la vagina y se pierdan.

Frases como esta, o muy parecidas, me las encuentro a menudo. Y yo siempre respondo lo mismo: “tu vagina no es un pozo sin fondo”. En realidad, si estuviéramos acostumbradas a interactuar con nuestros genitales lo sabríamos de sobras. Pero como nadie nos ha enseñado a conocernos, tenemos aún muchas de nosotras, estas dudas básicas.

No es extraño oír a gente que trabaja en urgencias relatar que les llegan a menudo mujeres asustadas porque han perdido un preservativo o cualquier otro objeto relativamente pequeño en sus vaginas. Cuando esto sucede, simplemente se les extrae, porque en realidad no se ha perdido. En realidad se ha quedado allí, esperando a que algo o alguien lo retire.

Por lo tanto: “no, no se puede perder nada en tu vagina“. Ni en la tuya ni en la de ninguna mujer.

¿Cuál es el tope de la vagina?

A veces tenemos la idea de que la vagina es una cavidad grande, en la que no sólo cabe un pene, sino que, si quisiéramos, podría entrar casi cualquier cosa. Eso es una barbaridad. La vagina es una cavidad elástica, por supuesto, pero que no tiene una elasticidad infinita. Tiene un límite.

Imagínate un calcetín, si no tiene nada dentro casi no tiene volumen. Si le pones un pie de su talla, se quedará lleno. Pero si le pones un pie dos tallas más grande, ¿qué pasa? Pues probablemente que se estire y quede ridículamente ajustado, pero aún encaje. ¿Qué pasaría si le pusieras un pie de 10 tallas más? Pues que no cabría y si hiciéramos mucha presión acabaríamos por romperlo.

Eso mismo pasa con la vagina. No, no se rompe, pero sí tiene un límite.

La vagina en reposo mide sobre unos 6 o 7 centímetros de largo. Eso quiere decir que, si estás en reposo e introduces un dedo en tu vagina, puedes llegar al tope de larg0. Si lo haces y palpas ese tope verás que te encuentras ante una estructura más o menos redondeada y algo más blandita en el centro que alrededor. Eso es el cuello del útero.

Y el cuello del útero es un agujero microscópico por el cual sólo pueden pasar los espermatozoides de entrada y el bebé de salida. No hay más posibilidad de que entre nada ahí dentro. Por lo tanto, es imposible que se pierda nada en tu vagina, ya que el cuello del útero siempre estará allí para hacer de “stop”.

¿Qué pasa cuándo estoy excitada?

Cuando estás excitada la musculatura pélvica ayuda a tu vagina a expandirse, a hacerse más larga para poder albergar durante un rato al pene. En el momento en el que la mujer está excitada la vagina casi dobla su tamaño, convirtiéndose en una cavidad con casi 13 o 14 centímetros de largo. Suficiente para que cuando el pene entre, no toque con el cuello del útero y nos haga daño.

Pero seguro que en algún momento te ha pasado. En medio de la penetración de repente te das cuenta de que te duele el bajo vientre, de que hay algo que molesta y muchas veces tenemos que pedir por favor que nuestra pareja pare, porque nos duele. Eso, en la mayoría de las ocasiones, lo causa una excitación no muy elevada. Es decir, si no estoy suficientemente excitada, mi vagina no crecerá y, por lo tanto, cuando haya una penetración es posible que el pene choque contra el cuello del útero, y eso es doloroso.

De ahí la importancia de los llamados “juegos preliminares” para las mujeres. Cuanto más largos y más completos sean éstos, menos posibilidades de que la penetración sea dolorosa.

¿Qué hago si me duele la penetración?

Que te duela la penetración puede obedecer a varios motivos. Uno de ellos, como decía antes, es que no hayas estado suficientemente excitada y que, por lo tanto, el pene haya chocado contra el cuello del útero. Pero puede haber más razones y si es algo que te pasa a menudo, te recomiendo que te pongas en contacto conmigo y veremos cómo podemos solucionarlo. Porque, sí, tiene solución.

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