¿Para qué sirve llorar?

 

 

El ser humano tiene la capacidad de llorar desde que nace hasta que muere, el mecanismo del llanto permite a los/as niños/as reclamar la atención necesaria para sus cuidados o expresar un malestar, por lo tanto, tiene una función adaptativa al obtener como resultado, la ayuda del adulto que satisface sus necesidades más básicas.

¿por qué lloran los adultos, si sus necesidades básicas están cubiertas?

Las personas lloran por distintos motivos: por tristeza, por desesperanza, por impotencia, por frustración, por ira, por dolor y también pueden llorar de alegría y de felicidad.

Algunas funciones que se han atribuido al llanto son:

  • A través del llanto se libera cierta hiperactividad, ayudando a establecer un equilibrio o reducir un estrés puntual.
  • Es una forma de descarga emocional necesaria en algunos momentos, muy saludable y nada dañina.
  • Llorar activa en los demás su capacidad de empatía y protección emocional, reforzando ciertas relaciones personales y apegos.

El llanto y la sociedad.

Socialmente somos poco tolerantes al llanto del otro. A pesar de la función tan importante del llanto, aún permanece en la sociedad, una barrera que nos protege de esta emocionalidad, como si fuera algo negativo o que habría que erradicar. Muchas personas se perciben así mismos vulnerables, débiles, indefensos cuando lloran. Frases como “hay que ser fuerte”, “los hombres no lloran”, son reflejo de este miedo y rechazo que se tiene hacia la emoción en general y el llanto en concreto.

Conclusión.

Dejemos un espacio y un tiempo para llorar, asumamos que su presencia es necesaria, no intentemos argumentar las razones para no llorar, no bloqueemos el llanto de otra persona, simplemente acompañemos a esta reacción natural y normalicemos su función y efecto.