Trascender lo cotidiano.

A menudo, las soluciones aplicadas a los problemas que nos molestan, muchas veces de manera improductiva, pasan a formar parte de nuestro malestar.

A pesar de sentir que una situación no funciona, continuamos realizando una y otra vez la misma respuesta en bucle, como si no existieran alternativas. Bloqueando a menudo, por inercia, un mundo de alternativas, que probablemente nos llevarían a un cambio deseado.


A veces, nuestras acciones cotidianas rutinarias no son la mejor manera de conseguir nuestros objetivos, pero, aun así, no nos cuestionamos esta manera de llevar a cabo nuestras acciones.


Me gustaría dejaros con unos versos de Bertolt Brecht que pienso que ejemplifican muy bien esta idea, cuestionarnos lo cotidiano y normal y la importancia de explorar las alternativas.

Es importante intentar de manera consciente ser creativas en nuestra vida cotidiana. Esto nos permitirá intentar nuevos caminos y abrir diferentes posibilidades de acción. Ya que las costumbres cotidianas, aunque puede parecer que nos simplifican la vida y nos dan cierta sensación de control, también nos pueden restar flexibilidad y libertad.


Habéis asistido a lo cotidiano, a lo que sucede cada día,
Pero os declaramos:
Aquello que no es raro, encontradlo extraño,
Lo que es habitual, halladlo inexplicable,
Que lo común os asombre
Que la regla os parezca un abuso
Y allí donde deis con el abuso,
Ponedle remedio.

Bertolt Brecht