Tan solo respira.

La respiración es un proceso de suma importancia en la regulación fisiológica y metabólica del organismo, es una función corporal peculiar, ya que es a la vez involuntaria y voluntaria.

La respiración se gestiona de manera inconsciente, pero en cualquier momento podemos tomar los controles y conscientemente cambiar la forma en que respiramos. Podemos hacer nuestra respiración superficial o profunda, rápida o lenta, Podemos cambiar la forma en que respiramos, y observar cómo la respiración afecta a nuestros cuerpos.

Tipos de respiración.

Existen diferentes tipos de respiración:

  • La respiración torácica El aire ocupa la parte alta y media de los pulmones. favorece en el organismo efectos metabólicos que propician la activación fisiológica. Es una respiración que se da preferentemente durante el día, periodo el que el organismo está movilizado o listo para actuar en función de las demandas o exigencias del medio y de sus propias necesidades o intereses, y muy particularmente en situaciones de actividad física, ansiedad y estrés.
  • La respiración abdominal o diafragmática: el aire entra y sale de los pulmones por efecto del movimiento ascendente y descendente del diafragma. El diafragma es un músculo en forma de arco situado donde terminan las costillas. Se eleva la zona del abdomen cuando respiramos. El aire ocupa la parta baja, media y alta de los pulmones.

Beneficios de la práctica consciente de la respiración diafragmática.

La respiración controlada ha sido durante mucho tiempo una característica de las prácticas de salud orientales.

Aprender a respirar nos puede mejorar y prolongar la vida y nos hace sentirnos más fuertes físicamente y mejor emocionalmente.

Cuando no podemos conciliar el sueño o estamos preocupados por algún problema, la solución es aprender a calmar la mente y conectarse con la el ritmo de la respiración

La respiración consciente calma la inquietud, aclara la mente, brinda oxígeno al cuerpo, mejora el rendimiento y la salud física y mental, protege del estrés y de la ansiedad.

El control de la respiración activa el sistema nervioso parasimpático y contrarresta la activación de nuestro sistema nervioso simpático ante las tensiones diarias, reduciendo la ansiedad y la tensión arterial y el ritmo cardíaco.

Por lo tanto, la respiración abdominal es una técnica de desactivación muy efectiva, y es un procedimiento que está en la base de otras muchas técnicas de relajación. Es además una técnica muy versátil: no requiere para su práctica ningún tipo de aparato, ni ropa especial, ni largos periodos de tiempo disponibles para hacerla. Podemos practicarla, sentados o de pie, en presencia de otras personas.Es fácil encontrar diez minutos para conectar con nuestra respiración: descanso entre actividades, tiempos de espera, desplazamientos en transportes públicos, antes de ir a dormir, etc.

Pautas para practicar respiración diafragmática.

Algunas recomendaciones generales para aplicar durante el entrenamiento son las siguientes:

  • Los primeros días practique la respiración abdominal acostado/a, con las rodillas elevadas y la planta de los pies apoyada en el suelo, el sofá o la cama. Posteriormente aprenda a hacerla sentado y, más tarde, también de pie.
  • Durante los primeros días de aprendizaje, coloque una mano encima de su pecho, y la otra sobre el abdomen. Cuando respire, la mano que debe elevarse es la que está sobre el abdomen, no la que está sobre el pecho, al final de la inspiración podría elevarse muy ligeramente.Aprenda a distinguir una respiración de la otra. Saque bien el aire y después trate de tomarlo con la barriga, sin que se eleve apenas nada el pecho.
  • En términos generales, se recomienda tomar el aire por la nariz y expulsarlo por la boca, aunque también podía hacerse de otra forma, si le resultase más cómodo, por ejemplo, tomándolo y expulsándolo por la nariz.
  • Si tiene dificultades para seguir el ritmo, inspire durante 3 segundos, haciendo una pequeña pausa de 1 segundo y espire durante 3 más. Así llevará una velocidad de 8 respiraciones por minuto, que es el ritmo adecuado. Los primeros días, no obstante, le saldrá un ritmo más elevado e irregular. Es normal. Es preferible que los primeros días se centre en aprender el procedimiento de movilización del diafragma, posteriormente ya irá mejorando el ritmo.
  • Practique la respiración diafragmática al menos 3 veces al día, unos 10 minutos cada vez. Esto ha de hacerlo así tanto para aprender el procedimiento como para después utilizarlo. Practique la respiración abdominal regularmente, repartiendo los ejercicios a lo largo del día. No la practique sólo cuando se encuentre tenso.

 

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En el siguiente vídeo unos niños explican su experiencia en el control de la rabia mediante la focalización en la respiración:

https://www.youtube.com/watch?v=dEAuA2-lj74