"Te doy mis ojos" – Icíar Bollaín

“Una noche de invierno, una mujer, Pilar, sale huyendo de su casa. Lleva consigo apenas cuatro cosas y a su hijo Juan.
Antonio no tarda en ir a buscarla. Pilar es su sol, dice, y además “le ha dado sus ojos”…
A lo largo de la película, los personajes irán reescribiendo ese libro de familia en el que está escrito quién es quién y que se espera que haga, pero en el que todos los conceptos están equivocados y donde dice hogar se lee infierno, donde dice amor hay dolor y quien promete protección produce terror.”



Historia de amor, de miedos, de control, de poder, de sumisión,… una historia que aborda un problema tan complejo y difícil como es el de la violencia de género en el ámbito de las relaciones de pareja, en la que aparecen tres grandes protagonistas, el maltratador, la víctima y la relación amorosa, idealizada, destructiva, que se establece entre ellos.

Subrayaría temas que trata la película como, la confusión de la idea de amor con cuestiones como el poder, la dependencia, la falta de autonomía que se producen en determinadas relaciones. Cómo el maltrato puede darse de diversas formas no sólo a través de violencia física sino también a través del aislamiento, la desvalorización, la ridiculización, las amenazas, el chantaje…
Las justificaciones que llevan a algunos hombres a ejercer violencia contra sus parejas y porque una parte importante de las víctimas continúa con sus parejas después de los primeros episodios de maltrato, o incluso después de muchos años… Temas muy difíciles de acotar pero que tienen mucho que ver con la Autoestima, la dignidad, el respeto, el falso concepto de pareja, los miedos, los sentimientos de culpa, la soledad, y en ocasiones mezclar el amor con la dependencia, la pasión con la humillación y la fortaleza con la violencia.

Una de los escenas que me llamo la atención, cuando los protagonistas comienzan un juego en el que cada uno regala una parte del cuerpo al otro, él le regala sus manos y ella le regala sus ojos, ya desde ese momento esos presentes marcarán el inicio de la relación hasta el final de ésta. Te doy mis ojos, título romántico donde los haya, en el que la metáfora muestra como la protagonista, Pilar, se entrega a su amado perdiendo así la propia visión de sí misma, renunciando a su autonomía, deja de mirar con sus ojos para mirar con los de él.

Durante toda la película los ojos juegan un papel esencial y dinámico, unas miradas que rebosan expresividad y suscitan emociones a flor de piel. Aparecen miradas dulces, emotivas, miradas oscuras, de miedo, de pánico que te llegan a paralizar.
Cuando Pilar decide deshacerse de ese “amor ciego” en el que se instauró, es cuando sale de la situación de violencia, es el tiempo, la reflexión, la pérdida de identidad y el entorno lo que le permite adquirir conciencia de sí misma, hasta desear al fin recuperar sus ojos.
Otro punto que merece especial importancia son los contextos sociales, el entorno; la familia, amigos, trabajos, instituciones,…; en el mantenimiento de las situaciones de maltrato. Ya que este entorno podrá jugar un papel negativo y mantener, perpetuar la situación o puede tener una función positiva para superar esas situaciones de violencia.
En la película la madre de Pilar adquiere el rol negativo, también sufrió malos tratos y recibió una educación patriarcal, por lo que le quita importancia al problema normalizándolo, consintiéndolo y silencia dicha situación con frases como, “porque siempre se actúo así (silencio)”, “una mujer nunca esta mejor sola”, “el matrimonio es para toda la vida…”

Extracto de la película donde se observan los dos roles.
La hermana de Pilar, Ana, juega un papel positivo. Quiere ayudarla pero no sabe cómo, no entiende que su hermana aguante esas situaciones, por lo que bajo esa incomprensión comienza a juzgarla constantemente lo que provoca que la protagonista se encierre y no hable. Hasta que consigue no simplificar el tema ni abordarlo desde el juicio personal, si no escuchando, aceptando y acompañando a su hermana en el proceso.

Conmovedora historia de dolor y esperanza, que muestra el agobiante mundo de la violencia intrafamiliar y los esfuerzos que se hacen para salir de ella, cuya única forma posible para conseguir el cambio es la liberación de uno mismo.