¿Terapia física vs. Psicoterapia?

De entrada cabría cuestionarse: ¿es cierto este enunciado en forma de pregunta?. La terapia física y la psicoterapia ¿son contrarias?, ¿una se subordina a la otra?, ¿se complementan?, ¿se sustituyen mutuamente?

Bajo mi punto de vista y en lo que respecta a ambos tipos de terapia, se trata de eso, de hablar de terapia en un contexto amplio que englobe diferentes disciplinas con una única intención: sanar, unificar e integrar la fragmentación cuando se ha producido, ya sea física o emocionalmente.

Creo que a estas alturas huelga formular la indisolubilidad cuerpo-mente. Para bien o para mal son absolutamente inseparables y muchas veces, y precisamente, el problema empieza cuando van en direcciones distintas y cuando no se tiene en cuenta que lo que sucede en el ámbito mente/emoción afecta al cuerpo y viceversa.

El pensamiento, el raciocinio, y la conciencia se ubican físicamente en el cerebro, pero ahora se sabe que el corazón posee una red neuronal, así como los intestinos y en el caso de éstos, de amplio alcance. ¿Pensamos con la cabeza, con el corazón o con las tripas?, ¿el corazón no era el que sentía?, ¿y la visceralidad y lo intuitivo no lo sentíamos en las entrañas? Así pues ¿dónde y cómo separar las funciones físico-mentales de nuestros órganos, de todo nuestro cuerpo? Y el cuerpo entero, los diferentes sentidos, la piel, la musculatura (que posee memoria de traumas anteriores), ¿se limitan a una función puramente física?, ¿no nos proporcionan una información, no se elaboran sentimientos y recuerdos a partir de ellos?.

Pensamos, sentimos y somos, en definitiva, con toda la unidad que nos conforma, cuerpo y mente a la vez. Si este conjunto se desequilibra, una terapia que unifique deberá enfocarse globalmente, desde la psique y desde el cuerpo, en paralelo y conjuntamente, porque cuerpo y mente se reflejan uno en el otro y deben sanar ambos en el proceso.

¿Por dónde empezar? Es criterio del terapeuta priorizar el aspecto que refleje más desequilibrio, pero sin descuidar la otra mitad. Cuerpo y mente tienen lenguajes distintos pero cuando enferman expresan la misma demanda de ayuda y es labor de la TERAPIA con mayúsculas atender globalmente esa demanda.