Tomar una actitud ante las dificultades

2b0e8e8c6ca6c11cfd5493451f61c6c9A pesar de que las personas somos muy diversas, en general tenemos patrones para responder ante algunas situaciones en la vida. Por ejemplo, hay dos grandes grupos para diferenciar la respuesta que tenemos ante la dificultad, los problemas y el dolor:

  • Los supervivientes: con frecuencia no se ven como tales. No tienen conciencia del incendio del que han conseguido escapar. Siguen viviendo hacia adelante, construyendo su vida con creatividad, con los recursos que tienen, sin rendirse. No hay más camino para un superviviente que seguir , no culpa muchas veces, ni siquiera siente pena o ya consiguió consolar su dolor, no desea que el pasado marque su vida, o no más allá que algunas cicatrices, no abre heridas, acepta su realidad. Desea que las cosas cambien y no se deja frustrar fácilmente por las circunstancias. Tiene un fuerte deseo de cambiar su vida aunque necesite ayuda.
  • Las víctimas: dejan de crecer y dejan de crear. No componen muchas cosas nuevas en sus vidas. La queja se convierte en su forma de vivir, todo es culpa de alguien o de algo, y por eso no hay nada que pueda hacer para cambiarlo. La queja puede ser un lugar muy cómodo donde quedarse, pero jamás nos llevará a una solución. Una víctima puede decidir quedarse y quejarse todo el tiempo, pero jamás lo reconocerá. Será culpa tuya por no entenderlo.

Conseguir pasar de un lado a otro es una cuestión de voluntad. La ayuda es posible cuando hay deseo de hacer cosas nuevas, de dejar el pasado atrás y curar las heridas. Por mucho que no hay sido culpa nuestra y nos hayan dañado, si abrimos constantemente la herida y alimentamos el rencor nos destruimos un poquito cada día. Soltar, liberarse y buscar alternativas es el único camino de encontrar un modo de ser feliz.

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