utilizar el humor con los niños

Quiero expone varios ejemplos que he podido observar sobre la utilizacion del humor con los niños.:

humor de adultos 1. Un adulto le dice a una chica de 8 años en una reunión familiar, sonriendo al resto de adultos, “a ti lo que te iría bien es una paliza. Seguro que así harías caso”
2. El padrastro de una chica de 12 años le dice a ésta cuando llega de pasar el día con su padre; “te hemos echado de menos”. La chica pone cara de sorpresa. El hombre sigue diciendo “no teníamos a nadie que nos hiciera los cafés” . Eso sí, le había guiñado el ojo a la madre para que ella tuviera claro que hablaba en “tono humorístico”.
3. En una reunión un padre de un chico de 9 años, le da un codazo a su pareja disimuladamente y con una sonrisa le dice al menor “te iría muy bien que te metiéramos en un colegio interno. Allí sí que aprenderías a valorar la comida”

 

 

Vaya bombas! Para mi gusto, estos comentarios no son nada divertido. Pero si os fijáis, lo que en todos se repite es que se quieren asegurar que los otros adultos se convierten en cómplices o que entienden que el mensaje es con un fin “humorístico”. Esperando que se rían al oírlo o al ver la reacción del menor. Para mi gusto es que es de muy mal gusto, además de la carga psicológica que puede tener en el menor.

 
Me gustaría hacer una reflexión con el humor que utiliza el adulto hacia los menores, y es que hay que tener cuidado con él por varios motivos; por un lado los niños son LITERALES, quizá su cerebro aun no está preparado para entender que el mensaje literal quizá no corresponde con la intencionalidad de éste. Por otro lado, la relación ES ASIMÉTRICA (es decir, no existe el mismo grado de “poder”) , por lo que aunque no le guste al menor lo que se está diciendo, no tiene los recursos o la fuerza, o la valentía para poder defenderse. Y por último, quiero destacar que el humor “meterte con alguien“ (que no sé por qué se le llama “humor”) suele ser paradójico, ya que si te crees el mensaje puedes sentirte humillado, avergonzado, triste, rabioso… pero si te quejas, el adulto te tratará como tonto, o se reirá o se molestará porque te lo has creído. Total; el menor se va a sentir mal de todas las formas.