Y una aprende …

En esta publicación me gustaría compartir un fragmento de un poema de Veronica A. Shoffstall que nos habla de los peligros de la dependencia emocional y también de los aprendizajes emocionales que podemos ir adquiriendo con cada tropiezo, ya que las crisis además de dolor también traen aprendizajes.

“Y uno aprende…

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.

Y uno aprende… que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza aprender… Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende… a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes, y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende… que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.

Y aprende… a plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende… que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale.

Y uno aprende y aprende… y con cada adiós uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla

…..”

Resultado de imagen para y uno aprende veronica a. shoffstall