Ya lo haré…. El hábito de la postergación

felipe-2

Ya lo haré

¿Cuántas veces al día o a la semana repites; ok… ya lo haré? o, vale lo tengo en cuenta y a ver si tengo tiempo, si no ya lo haré…

¿Tienes la sensación de que se te acumulan las tareas, los compromisos y hasta las cosas que te gusta hacer en pos de la desidia y el placer de no hacer nada y de perder el tiempo?

Por el contrario, ¿veis a aquel amigo o conocido que siempre le da tiempo ha hacerlo todo, que planifica su agenda y que contento y feliz resuelve y cumple sus objetivos?

Bienvenido al arte de postergar o de procastinar. Personalmente me gusta diferenciar estas dos palabras porque postergar lo asociado más a la tarea y procastinar tiene que ver con la persona. Es más fácil decir yo postergo (refiriéndome a las cosas) que yo me procastino (que se refiere a mi directamente). La segunda afirmación impacta más porque tiene que ver con nosotros y en el fondo sabemos que hay algo que no va bien. La primera como tiene que ver con la tarea fácilmente podemos buscar una justificación.

Sea como fuere, en ambos casos hay algo que no funciona, que me impide conseguir mis objetivos y al final se acaba convirtiendo en una bola en la que se van acoplando la inseguridad, el victimismo, la negatividad, el cansancio, la desidia, la falta de objetivos, de sueños, etc…

¿Quieres soltar esa bola tan pesada? ¿Quieres confiar en que otra realidad es posible? ¿Te apetece llenarte de energía y ver como vas cumpliendo tus pequeños retos cotidianos para transformar poco a poco el futuro que deseas?

En un proceso de coaching trabajamos tu realidad actual para transformarla en la realidad que deseas. Los pequeños objetivos cotidianos, bien planificados y identificando conscientemente lo que te reportará su consecución, permite deshacernos del temido hábito de la postergación y transformarlo en un hábito que pronto no querrás dejar salir de tu vida.

¿Te animas?