Marc querría que su familia cambiara. Él estaría mejor si los demás le trataran más relajadamente y le trataran como un adulto.
En este momento le explico una de las frases que se repite mucho en terapia “ES IMPOSIBLE CAMBIAR A LOS DEMÁS”.
Sólo podemos ser responsables de nuestro propio cambio. Sin embargo, cuando nosotros cambiamos, los demás ya no se pueden relacionar de la misma forma o su conducta no nos afecta igual que antes del cambio.
UNA PROPUESTA DE REFLEXIÓN
Os propongo un ejercicio: ¿Conocéis el juego del billar?
Vamos a dibujar uno, os pongo un ejemplo a continuación y os propongo que dibujéis el vuestro:

Ahora, identificad una bola que os representará a vosotr@s y posteriormente, identificad el resto de bolas con cada una con un miembro significativo de vuestro entorno o vuestra familia.

Una primera reflexión útil es observar la distribución de las bolas, y qué significa esto para nosotros en las relaciones con cada uno de los miembros.
Ahora, colocad la bola que os representa a vosotros en otra posición.

Fijaos en que el resto de bolas no se han movido del lugar inicial, pero sí han cambiado los posibles movimientos que éstas tenían que hacer si seguimos con la metáfora del juego del billar.
Sólo nos podemos poner como objetivo aquello que dependa de nosotros.
Eva Aguilar
Psicóloga