Buscar ayuda suele ser fácil, encontrar la adecuada, a veces, no tanto. 

 ¿Y qué pasa cuando no teníamos intención de buscarla y nos encuentra de forma impostada? 

Esto es lo que le pasa al protagonista de Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos de Rodrigo Muñoz Avia y así lo expone en la primera fase de la novela:

Antes de ir al psiquiatra yo era una persona feliz. Ahora soy disléxico, obsesivo, depresivo, y tengo diemo a la muerte, o sea, miedo”. 

Plagado de ironía, escenas cómicas y criticando lo grotesco del mundo de los procesos de relación de ayuda, nuestro protagonista experimenta, a través de su cuñado, la entrada en el mundo de la terapia sin tan siquiera haberse preguntado si lo necesitaba. 

Y es que todas las personas tenemos nuestros problemas y, muy a menudo, no sabemos gestionarlos sin un desgaste físico, emocional y mental. La cuestión es cómo esto se convierte en un material útil o para los pacientes o para los profesionales que estamos ahí. A veces ayudando a encontrar recursos, a veces haciendo hipótesis que nada tienen que ver con lo que siente la persona. 

NUESTRA VISIÓN

En el modelo de Dendros  partimos de la premisa que el significado del malestar lo construye el paciente con la ayuda del psicólogo. No es un diagnóstico que se instala de forma patologizante, es una contemplación de nuestros síntomas contextualizados en un lugar significativo para aceptar lo qué nos pasa y, desde ahí, poder descubrir nuevos recursos más adaptativos y funcionales para lidiar con nuestro día a día. 

El experto, pues, es la persona que viene, que indaga con curiosidad qué le pasa, cómo lo puede afrontar y qué de la persona que le ayuda en las sesiones puede inspirarle para hacerlo. Una co-construcción simétrica. Una experiencia profesional psicológica al servicio de una sabiduría personal 

A lo largo de la novela observamos cómo cuando estamos perdidos ante lo que nos pasa, ponerse en manos de cualquier etiqueta, diagnóstico y profesional que no confíe en nuestra capacidad de autogestión, lo que se produce es un sinfín de anécdotas tragicómicas que poco ayudan a nuestro protagonista a encontrar su bienestar. 

Por eso, en nuestros postgrados para profesionales de la psicología enfatizamos esta base: aprender a colocarnos como psico-terapeutas desde un lugar de guía y de traje a medida. Sin fórmulas magistrales y entrenando nuestra capacidad de empatía y aceptación incondicional para que sea el paciente quien se empodere, aprenda a re-conocerse y, por ahí, active o no el cambio des de la libertad y la responsabilidad inherente que tenemos en decidir nuestro camino. 

Ojalá que el humor de este libro, como me pasó a mi, rebaje esta expectativa de ayuda salvadora de la que adolecemos en nuestro sector. La humildad es un buen síntoma si la ponemos al servicio de la investigación de lo que pasa en terapia y nos ayuda así a fomentar un cambio sensato.  

Entretanto, esta lectura nos despertará, como poco, momentos de suma diversión y carcajadas intensas.  

Puedes adquirir el libro aquí.

psiquiatras, psicologos y otros enfermos-rodrigo muñoz avia-9788420467399

Muñoz Avia, R. (2005). Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Alfaguara.